Junto con Charlie Patton, Tommy Johnson puede considerarse uno de los creadores del blues del Delta. Como uno de los baladistas itinerantes del Mississippi, Tommy Johnson era un auténtico showman, que atraía a los espectadores con sus payasadas tanto como con su música. Se forjó una leyenda y llegó a afirmar que sus dones provenían de un encuentro con el diablo en el cruce de dos carreteras a medianoche En los años veinte, Tommy Johnson estaba en Jackson, la capital del estado de Mississippi, animando las tabernas con los jeques del Mississippi y los hermanos McCoy. Su reputación llegó a ser tal que en 1928 el sello Victor le llevó a Chicago para grabar una importante sesión que produjo Cool Drink Of Water, Canned Heat, Maggie Campbell, Big Fat Mama y Big Road Blues, todas ellas convertidas en estándares del blues y del rock (¡el grupo Canned Heat tomó su nombre del blues de Tommy Johnson!). En aquella época, Johnson gozaba de gran popularidad entre los negros del sur.
Un pionero. Alcohólico empedernido (llegó a beber betún líquido...), Tommy Johnson no pudo disfrutar de su éxito. Durante el resto de su vida, alternó estancias en prisión y actuaciones en bares de mala muerte. Aunque su carrera se vio truncada demasiado pronto, su obra - composiciones de imágenes vivas, guitarreo sincopado, voz de tenor con muchos efectos de falsete - ejerció una fuerte influencia en los creadores del blues eléctrico de Chicago de la posguerra: Howlin' Wolf, Muddy Waters, Johnny Temple, Floyd Jones, Robert Nighthawk... Sigue siendo una de las aportaciones esenciales a la historia del blues.
G. H.