Tras pasar los primeros cincuenta años de su vida trabajando para los ferrocarriles y después de una breve etapa como actor, Jesse Fuller decidió convertirse en músico profesional. Nacido el 12 de marzo de 1896 en Jonesboro (Georgia), Fuller afianzó sus dotes de guitarrista mientras crecía, y conservaba en la cabeza un corpus de canciones que interpretaba ocasionalmente para recaudar algo de dinero tocando en la calle. Se instaló en San Francisco y, a principios de la década de 1950, empezó a desarrollar una carrera musical, destacando entre la multitud por tocar varios instrumentos en directo él solo. Empezó a escribir canciones basadas en sus experiencias, y una de esas composiciones, "San Francisco Bay Blues", le valió un contrato discográfico. Esa canción le consagraría, al igual que la "fotdella", un artilugio que inventó él mismo para conseguir un sonido más potente durante sus actuaciones en solitario. Grabó y actuó sin cesar, convirtiéndose en un icono de la zona de San Francisco y en una influencia para artistas de rock y folk como Bob Dylan, Janis Joplin, Jim Croce y Grateful Dead, que fueron sólo algunos de los muchos actos que rindieron homenaje a Fuller grabando sus canciones. Llegó a ser tan querido que, tras su muerte el 29 de enero de 1976, el Instituto Smithsonian se hizo con su guitarra favorita y su fotdella.