Otis Spann, que fue el miembro más veterano de la banda de Muddy Waters, iluminó con su estilo de piano intenso y enérgico la legendaria escena del blues de Chicago en los años 50 y 60 y participó en algunas de las grandes grabaciones de Chess Records, antes de dar rienda suelta a su voz lastimera y lastimera y establecerse como un respetado intérprete en solitario.
Su madre era una guitarrista que tocaba con Memphis Minnie, pero Spann y su primo Little Johnny Jones (también un incondicional del blues de Chicago) crecieron tocando el piano en la iglesia donde su padrastro era predicador en Jackson, Mississippi, y recibió lecciones de los músicos locales de ragtime y boogie Friday Ford y Little Brother Montgomery. Tras la muerte de su madre, se trasladó a Chicago en 1946, donde, según distintas versiones, boxeó en torneos de los Guantes de Oro, trabajó como escayolista, jugó al fútbol profesional y sirvió en el ejército.
Con Big Maceo Merriweather como mentor, Spann dirigió la banda de la casa en el Tic Toc Lounge, antes de hacer sus primeras grabaciones con Muddy Waters en 1953 y se convirtió en un sideman clave en el sello Chess, donde tocó en discos de Howlin' Wolf, Little Walter, Bo Diddley y Sonny Boy Williamson. Permaneció con la banda de Waters durante toda su carrera y tocó en temas emblemáticos como "I'm Your Hoochie Coochie Man" y "I Just Want to Make Love to You" y en los álbumes clásicos "Folk Singer" y "After the Rain", pero al principio le costó abrirse camino como solista a pesar de su gran sencillo de 1954 "It Must Have Been the Devil", en el que participó BB King.
Una aparición icónica en el Festival de Folk de Newport con Muddy Waters y unas giras por Europa muy bien acogidas hicieron que Spann obtuviera por fin un mayor reconocimiento, y se asoció con el guitarrista Robert Lockwood Jr para grabar su álbum de debut "Otis Spann Is the Blues" en 1960, antes de grabar los temas de R&B "Pretty Girls Everywhere" y "Stirs Me Up" con Eric Clapton para Decca. Le siguieron los álbumes "The Blues Is Where It's At" en 1966 y "Nobody Knows My Troubles" en 1967, pero es su abrasador blues rock jam "The Biggest Thing Since Colossus" con Peter Green, Danny Kirwan y John McVie de Fleetwood Mac en 1969 el que se erige como su trabajo en solitario más impactante. También grabó sesiones con Lightnin' Hopkins, Buddy Guy y Big Mama Thornton e hizo su última aparición en "South Side Blues Jam" de Junior Wells, antes de morir de cáncer de hígado en 1970.