El cornetista de jazz estadounidense King Oliver nació como Joseph Oliver en Lousiana en 1881 y empezó tocando el trombón antes de pasarse a su característica corneta. Se dio a conocer como músico en el barrio rojo de Nueva Orleans y entabló una relación con el trombonista Edward "Kid" Ory. Los dos hombres estaban considerados entre los mejores de lo que era una considerable reserva de talento en Nueva Orleans en aquella época, y cuando Oliver se trasladó al norte, a Chicago, para formar una banda, su reputación le permitió atraer a músicos excepcionales para que se unieran a su empresa. Entre ellos se encontraban artistas como Louis Armstrong, el bajista Bill Johnson y el batería Paul Barbarin.
Durante varios años, Oliver tuvo uno de los conjuntos más solicitados de Chicago y se hizo famoso por su característico uso de la sordina. Sin embargo, por desgracia desarrolló un grave trastorno en las encías que acabó por impedirle tocar y se retiró de la música en 1937. Tuvo problemas para gestionar sus negocios y un año más tarde, a la edad de 56 años, murió en la pobreza a causa de la arteriosclerosis.