Como tantos otros famosos artistas clásicos estadounidenses, la soprano afroamericana Barbara Hendricks estudió en la famosa Juilliard School of Music de Nueva York. Durante su estancia en la escuela tuvo como mentora a la mezzosoprano de origen ruso Jennie Tourel, y Hendricks rindió homenaje a su antigua maestra con una recopilación de canciones artísticas titulada "Hommage à Jennie Tourel", que publicó en 1998.
Hendricks debutó profesionalmente en la ópera europea en 1974, primero en el Festival de Glyndebourne (Reino Unido) y después en la Ópera de San Francisco (Estados Unidos). Desde entonces se ha convertido en una de las principales sopranos de ópera del mundo y ha actuado en los principales teatros de ópera del planeta, como el Met de Nueva York, la Royal Opera House de Londres, la Ópera Nacional de París y La Scala de Milán.
Al margen de la música clásica, Hendricks es también una respetada cantante de jazz y ha actuado en el Festival de Jazz de Montreux y otros importantes festivales de jazz de todo el mundo. En su vida privada es una activa defensora de los derechos de los refugiados y las personas desplazadas, y en 2002 fue nombrada Embajadora Honoraria Vitalicia de Buena Voluntad por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.