P.J. Proby, uno de los ídolos pop más pintorescos y controvertidos de la década de 1960, causó sensación cuando, sonando más como Elvis Presley que como Elvis Presley, transformó las canciones Somewhere y Maria del musical West Side Story en histriónicas canciones de rock. También causó indignación cuando sus ajustados pantalones se rajaron en el escenario en un concierto en Luton, lo que provocó su prohibición por la BBC y la cadena de teatros ABC. De origen tejano, se trasladó a California para convertirse en estrella de cine, con el nombre de Jett Powers. Tras unos cuantos papeles menores en el cine, empezó a publicar discos sin éxito en el sello Liberty, mientras intentaba escribir canciones para estrellas del rock como Elvis Presley y Bobby Vee. Decidió entonces probar suerte en Inglaterra y, tras reunirse con el influyente empresario y productor Jack Good, consiguió su gran oportunidad al aparecer en un programa de televisión en 1964 con The Beatles. Le siguieron una serie de éxitos con versiones espectaculares de Hold Me, Together, Somewhere, Maria. Sin embargo, la carrera de Proby se desvaneció tras el incidente de los pantalones rotos en Luton, pero reapareció como artista en 1971, interpretando a Cassio en una versión musical rock de Otelo de Shakespeare. Siguió actuando en cabarets, interpretó a su héroe Elvis Presley en Elvis - The Musical, apareció en un espectáculo tributo a Roy Orbison y grabó con el grupo de rock holandés Focus. Reavivó su carrera en los años 80 con versiones de clásicos modernos como Tainted Love, Love Will Tear Us Apart y Anarchy In The UK; y de nuevo en los 90, cuando salió de gira con The Who, apareciendo como El Padrino en actuaciones en directo de Quadrophenia. En 2002 Van Morrison grabó una canción titulada Whatever Happened To P.J. Proby y reanudó sus giras para celebrar su 70 cumpleaños en 2008.