Nacida en 1950 en Quimperlé (29), Melaine Favennec desarrolló su oído musical bajo la influencia de su padre, Robert Favennec, fundador de Bagad Bro Kemperle, que versiona canciones y melodías tradicionales de la región. En su juventud, aprendió a tocar la bombarda y la gaita, y empezó a escribir canciones a los doce años. Tras una estancia en Alençon, Favennec regresó a Bretaña, donde formó el grupo Diaouled Ar Menez, en el que tocó el violín de 1972 a 1975. Deseoso de independizarse, conoció a Gérard Delahaye y Patrik Ewen, con los que dirigió el sello y la cooperativa Névénoë. Con esta estructura, Melaine Favennec produce sus primeros álbumes personales, Basse Danse (1976) y Chansons Simples Et Chants De Longue Haleine (1978), en los que da protagonismo a la tradición musical bretona y celta que acompaña las letras y la voz de la cantante. Sus producciones le permitieron telonear a artistas de la talla de Bernard Lavilliers, Archie Shepp y Léo Ferré, antes de fichar por la RCA, que produjo su tercer álbum, Au Secret Déluge (1982). Melaine Favennec realizó una gira en el festival Printemps de Bourges y ganó un premio de la SACEM. Su fama y el carácter distintivo de su música, enraizada en la herencia bretona, despertaron la curiosidad y le animaron a realizar espectáculos. Mientras actuaba en Francia, en Les Tombées De La Nuit y junto a Henri Texier, publicó los álbumes Melaine - Masculin Singulier (1988), La Chambre (1990) y Présent D'Exil (1993). Muy reconocida en el mundo musical francés, Melaine Favennec ganó la Académie Charles-Cros y el Prix de la Création en Bretagne. Tras reunirse en 2003 con Patrik Ewen y Gérard Delahaye, y publicar sus propios álbumes Nos Îles, Nos Amours (1999) y Hey Ho! (2005), Melaine Favennec reapareció en 2012 con el álbum Émoi des Mots.