Johnny "Guitar" Watson, uno de los guitarristas de R&B más apreciados de la década de 1960, definió el ritmo contoneante del funk y abrazó la moda de la música disco en la década de 1970. Watson, un showman extravagante por naturaleza, se inspiró en artistas de la talla de T-Bone Walker y Clarence "Gatemouth" Brown y empezó actuando en juke joints de Los Ángeles y la costa oeste en la década de 1950. Fue famoso en sus comienzos por el sonido de su "guitarra espacial", creado mediante el uso de realimentación distorsionada y una fuerte reverberación, pero llegó a conseguir los éxitos de R&B Those Lonely, Lonely Nights, Cuttin' In y Mercy, Mercy, Mercy. Realizó giras con Johnny Otis y Little Richard, antes de transformarse en un chulo soul vestido de forma estrafalaria en la década de 1970 con su emblemática canción Gangster Of Love y los álbumes I Don't Want To Be A Lone Ranger (1975), Ain't That A Bitch (1976) y A Real Mother For You (1977). Watson desapareció del radar en la década de 1980, pero trabajó regularmente con Frank Zappa antes de reaparecer con el álbum de blues Bow Wow (1994), nominado a los premios Grammy. Murió en el escenario en Japón en 1996. Al parecer, se desplomó de un ataque al corazón en pleno solo y pronunció sus últimas palabras: "Ain't that a bitch"