Niño prodigio del piano, Clifford Curzon (nacido en Siegenberg, 1907-1982) enseñó desde muy joven en la Royal Academy of Music de Londres, de la que fue alumno. Medalla de oro en el concurso MacFarren a los 17 años, en 1924, se perfeccionó con Arthur Schnabel, con el que pronto rivalizó, y con Wanda Landowska y Nadia Boulanger, a las que interpretó. Aunque este especialista en Mozart, Schubert, Schumann y Dvorak permaneció fiel a Decca durante toda su vida, a menudo se opuso a la publicación de grabaciones que no consideraba satisfactorias. No obstante, su legado es considerable, como demuestra la caja de 23 CD editada con motivo del trigésimo aniversario de su muerte en 2012(The Complete Recordings). Sir Clifford Curzon, nombrado Caballero en 1977 y galardonado con la Medalla de Oro de la Royal Philharmonic Society en 1980, sigue siendo uno de los más grandes, si no el más grande, pianistas del Reino Unido. Entre sus logros figuran los Impromptus de Schubert (1941), el Concierto nº 1 (1962) y la Sonata nº 2 de Brahms, y los Conciertos nº 20 a 27 de Mozart (1967-1970).