Arturo Benedetti Michelangeli (1920-1995), músico italiano al que algunos no han dudado en calificar como "el más grande pianista del siglo XX", atravesó su época como un misterioso pasajero cuyo arte conservaba el secreto de la perfección. Era una figura impenetrable, ajena al bullicio de la industria musical. Si este rasgo de su personalidad mantuvo al pianista alejado de los focos y de las candilejas, también le impidió dar pasos en falso y forjó una leyenda celosamente guardada por los iniciados. Intérprete admirado por el propio Alfred Cortot pero denostado en su país, que abandonó en 1968, "ABM" dejó su impronta única en obras de Scarlatti, Haydn, Mozart, Beethoven, Chopin y Brahms. Tras sufrir un derrame cerebral durante un concierto en Burdeos en 1988, Benedetti Michelangeli canceló conciertos y clases magistrales, se retiró al silencio y murió apaciblemente a los setenta y cinco años. El piano, huérfano desde entonces, sigue buscando sucesor.