Anderson, el elegante y andrógino líder de Suede, fue una de las piezas clave del movimiento brit-pop, convirtiéndose en el favorito de la prensa musical y allanando el camino para artistas como Blur, Pulp y Oasis. Con las referencias claramente británicas de Anderson y su amor por The Smiths y David Bowie, Suede ofrecía una dura alternativa al movimiento grunge estadounidense de la época. Dejando su impronta con los álbumes clásicos Suede (1993), Dog Man Star (1994) y Coming Up (1997), el romance de Anderson con la futura estrella de Elastica Justine Frischmann y su tensa relación creativa con el guitarrista Bernard Butler causaron gran intriga. Tras su separación en 2003, se reunió con Butler para formar The Tears, con el que consiguió el sencillo Refugees, que alcanzó el Top 10 en el Reino Unido, y publicó el álbum Here Come The Tears (2005). En 2006 se lanzó en solitario y se mostró solitario y arrepentido, canturreando con suave romanticismo en los álbumes Brett Anderson (2007), Wilderness (2008) y Slow Attack (2009), aclamado por la crítica.