Babatunde Olatunji, uno de los primeros grandes tamborileros tradicionales africanos en llegar a Estados Unidos, con sus ritmos salvajes y expresivos y sus cantos a pleno pulmón, influyó en algunos de los artistas más importantes de los años 60 y ayudó a dar a conocer el afrobeat y las músicas del mundo en todo el planeta.
Nacido en el pequeño pueblo pesquero de Ajido, en Nigeria, a 65 km al norte de Lagos, Olatunji pasó su infancia tocando el tambor con su tía abuela y los maestros percusionistas de la zona, aprendiendo la importancia tradicional y espiritual de los ritmos para su herencia étnica youraba. Gracias a una beca del Morehouse College de Atlanta, Georgia, llegó a Estados Unidos en 1950 y estaba haciendo carrera como diplomático antes de que el conjunto de tambores que había formado en Nueva York empezara a atraer la admiración y el interés de músicos de jazz legendarios como John Coltrane y Count Basie.
Sus actuaciones en actos por los derechos civiles encabezados por Martin Luther King Jr., también licenciado en Morehouse, llamaron la atención del productor John Hammond, que lo fichó para Columbia Records, y su álbum debut de 1960, Drums of Passions, se convirtió en un gran éxito, con más de cinco millones de copias vendidas. Reconocido por algunos críticos como el primer álbum notable de músicas del mundo, presentó el alma emocionante y vital de la música africana a un nuevo público occidental y dio a Olatunji la plataforma para trabajar en discos de Cannonball Adderley, Max Roach y Horace Silver.
Los héroes del rock latino y psicodélico, Santana, versionaron su canción "Jin-Go-Lo-Ba" en el Festival de Woodstock y más tarde la publicaron como su primer sencillo. John Coltrane compuso el tema "Tunji" en su honor y le ayudó a crear el Centro para la Cultura Africana de Harlem. Los álbumes "Zungo!" y "Flaming Drums!" fueron también una gran influencia para Mickey Hart, de Grateful Dead, que reclutó a Olatunji para que actuara en su álbum "Planet Drum", ganador de un Grammy en 1991, y sampleó sus voces en "Global Drum Project", de 2007.
Más adelante en su carrera colaboró con Stevie Wonder, Quincy Jones y Taj Mahal, trabajó en la banda sonora de la película de Spike Lee "She's Gotta Have It" y tocó con Carlos Santana y Airota Moreira en su popular disco de 1986 "Drums of Passion: The Beat'. Murió en San Francisco en 2003, a los 76 años, tras padecer diabetes, pero su álbum póstumo "Circle of Drums" fue nominado a un Grammy en 2005 y su legado perdura.