Siguió una carrera nómada hasta 1967, cuando conoció al organista Jon Lord. Al año siguiente nació Deep Purple, que, junto con Led Zeppelin, sentó las bases del hard rock. La aventura duró hasta 1975, cuando Ritchie Blackmore, conocido por su terrible temperamento, abandonó la banda. Se unió a una banda de heavy metal estadounidense de segunda fila, Elf, sustituyó a todos sus miembros excepto al cantante (Ronnie James Dio), y la rebautizó Rainbow, convirtiéndola en una de las bandas punteras de la escena del hard rock hasta mediados de los años 80. Rainbow no sobrevivió a la reconstitución temporal de Deep Purple, que grabó el álbum Perfect Strangers en 1984. Ritchie Blackmore, un auténtico mito, con su toque barroco y chispeante, influyó en muchos guitarristas. Pero su carrera parecía condenada a una montaña rusa.