A los 8 años, este berlinés aprendió a tocar la guitarra antes de pasarse al breakdance y al rap a los 10 años. Se hizo punk y a los 16 formó el grupo Die Kinder, antes de descubrir los encantos psicodélicos del acid-house y su contracultura. Pero en reacción al carácter apolítico del movimiento techno y a los ataques racistas de Rostock, su grupo Atari Teenage Riot publicó en 1992 el EP Hetzjagd auf Nazis (La caza de nazis), que fue objeto de un auténtico boicot. Ciertas declaraciones de Mark Spoon y Dr Motte provocaron la reacción del hombre cuyo abuelo había muerto en un campo de concentración. Este feroz crítico de las drogas y las raves, que considera meras evasiones, es un electrón libre que concibe su música como un acto político. Gran manipulador del sonido, su campo de experimentación se extiende desde los primeros EP ácidos de Force Inc hasta la fusión de hardcore y metal de Atari Teenage Riot y las producciones de su propio sello Digital Hardcore Recordings, pasando por el dub y las mezclas de ambient experimental de Mille Plateaux.