Una carrera variada en sectores tan diferentes como la floristería y la limpieza supuso un comienzo poco propicio para el ascenso estelar de este chico londinense como rapero. Aceptando trabajos donde podía y haciendo música en su tiempo libre, Jack Allsopp (alias Just Jack) acabó teniendo un golpe de suerte mientras trabajaba en el sello discográfico independiente RGR. Tras presentar su maqueta al dueño de la compañía (que resultó ser Chas Smith, de Madness), fue contratado sin dudarlo y consiguió un contrato de cuatro álbumes desde el principio. Su acento cockney, sus letras sinceras y su mezcla de varios géneros musicales (sobre todo rap underground, electro y hip hop) le convirtieron en un éxito instantáneo, a pesar de haber trabajado en la escena musical durante varios años sin reconocimiento. Su álbum de debut, Outer Marker, voló de las estanterías tras su publicación en 2002, y dio lugar a los populares sencillos Snowflakes y Triple Tone Eyes. Sin embargo, fue la publicación del segundo álbum de estudio del artista, Overtones, en 2007, lo que le catapultó a la fama, gracias sobre todo al gran éxito de su sencillo Starz In Their Eyes, que alcanzó el número 2 en las listas británicas.