Dominique Blanc-Francard nació en 1944 en el barrio parisino de Rueil-Malmaison. Desde muy joven se dedicó a la música y debutó como bajista en el grupo Les Pingouins, cuya corta carrera se limitó a cuatro sencillos grabados entre 1962 y 1963. Perseverante, se orientó hacia la ingeniería de sonido y la producción, incorporándose a los prestigiosos estudios Château d'Hérouville entre 1970 y 1973, donde durante tres años contribuyó a la grabación de varios clásicos del rock de Pink Floyd, Elton John, David Bowie, Cat Stevens y T.Rex, inspirándose en las técnicas de colegas como Tony Visconti, Paul Samwell-Smith y Gus Dudgeon. Fue en Hérouville donde Dominique Blanc-Francard grabó su primer álbum, Ailleurs, en 1972. A continuación, ganó numerosos premios por su trabajo con numerosos artistas franceses de variedades. Padre de Hubert Blanc-Francard (del grupo Cassius) y Mathieu Blanc-Francard (Sinclair), Dominique Blanc-Francard dio un nuevo paso en 1995 cuando decidió abrir el estudio parisino Labomatic. En 2016, a los 72 años, publicó un nuevo opus titulado It's a Teenager Dream, para el que invitó a una quincena de artistas, entre ellos Stephan Eicher, Benjamin Biolay, Jean-Louis Aubert y François Hardy. Todos aceptaron ayudar al productor a cumplir su "sueño de infancia" de grabar las canciones que le inspiraron a dedicar su vida a la música.