El pianista estadounidense Peter Serkin recibió una gran influencia de su padre, el pianista Rudolf Serkin. Con otros músicos de renombre en la familia -su abuelo era el violinista Adolf Busch y su tío abuelo era el director de orquesta Fritz Busch-, su amor por la música se vio fomentado desde muy joven. En 1958 se matriculó en el Curtis Institute of Music, donde estudió con el pianista polaco Mieczyslaw Horszowski.
Serkin dio su primer concierto en 1959, a los 12 años, en el Festival de Música de Marlboro, en Vermont. Actuó con la Orquesta de Cleveland y la Orquesta de Filadelfia y, a los 19 años, fue galardonado con el Grammy al artista clásico revelación más prometedor. Tras seguir trabajando con orquestas estadounidenses de renombre, se tomó un descanso en 1971 tras el nacimiento de su primer hijo. Sin embargo, al darse cuenta de que su destino era la interpretación, volvió a los escenarios con actuaciones y grabaciones en todo el mundo de música de Beethoven, Chopin, Schubert, Brahms y Mozart.
Tras una larga y variada carrera, Serkin falleció en febrero de 2020 a los 72 años.