Incluso formando parte de la escena del CBGB neoyorquino de los años setenta, que produjo artistas y personajes notables como Talking Heads, Television, Patti Smith y The Ramones, Willy DeVille destacaba por ser único. Al frente de su banda, Mink Deville, era un dandi extravagante y delgado, con una melena alborotada y chaquetas de piel de serpiente, que aunaba rockabilly, blues, soul y sonidos cajún en un rock & roll vodevilesco y fanfarrón.
Nacido en el seno de una familia obrera de la ciudad fabril de Stamford (Connecticut), se escapó de casa cuando era adolescente y aterrizó en Greenwich Village a finales de los años 60 en busca del mundo bohemio sobre el que había leído. Aprendió a tocar la guitarra y desarrolló un estilo bluesero inspirado en Bo Diddley y Elmore James, pero se marchó a Londres y San Francisco antes de regresar a Nueva York en 1975 y formar Mink DeVille para actuar en el CBGB. El resultado fueron los aclamados álbumes "Cabretta" y "Le Chat Bleu" y el sencillo "Spanish Stroll", que alcanzó el top 20 en el Reino Unido, pero Mink DeVille siempre fueron parias entre parias y se separaron en 1986. Willy se lanzó entonces en solitario y Mark Knopfler produjo su álbum debut en solitario "Miracle". Cuando el tema principal "Storybook Love" se utilizó en la película "La princesa prometida", DeVille fue nominado a un Oscar y actuó en la ceremonia de entrega de premios de 1988 junto a Little Richard.
En la década de 1990 se trasladó a Nueva Orleans y celebró las raíces R&B de la ciudad con el álbum de versiones "Victory Mixture", en el que participaron las leyendas locales Allen Toussaint y Dr. John, y desarrolló un colorido espectáculo de revista al estilo del Mardi Gras que recorrió Europa. A continuación, colaboró con mariachis en el álbum "Backstreets of Desire", se puso en la piel de un gitano cantor de blues en "Horse of a Different Color" y trabajó con el grupo de rock chicano Quetzal en "Crow Jane Alley" en 2004. Falleció de cáncer de páncreas a los 58 años en 2009, pero se le recuerda como uno de los grandes héroes de culto del rock, que amaba el soul, el blues, el gospel y la música latina, y hacía todo lo posible por mezclarlo todo.