Long John Baldry, una voz profunda, ronca y cantarina del boom del R&B británico de los años 60, ayudó a inspirar a artistas de la talla de Mick Jagger, Eric Clapton y Roger Daltrey e introdujo al Reino Unido en la escena del blues estadounidense. Empezó como cantante de jazz y folk a finales de la década de 1950, y recibió el nombre de "Long John" cuando estaba de gira con Ramblin' Jack Elliot debido a su 1,90 m de estatura, antes de unirse a la banda seminal de Alexis Korner, Blues Incorporated, y participar en el primer álbum de blues británico de la historia, R&B At The Marquee (1961). La banda fue fundamental en el auge del blues británico de la década de 1960 y dio sus primeros pasos a Jimmy Page, Charlie Watts, Ginger Baker y Davy Graham, entre otros; pero Baldry se marchó para tocar con varias bandas, como Hoochie Coochie Men (con Rod Stewart) y Bluesology (con Elton John), y publicó su primer álbum en solitario, Long John's Blues, en 1964. Su canción más famosa, Let The Heartaches Begin (1967), número 1 en el Reino Unido, fue seguida del sencillo México. Posteriormente volvió a su primer amor, el blues, en el álbum It Ain't Easy (1971). Baldry, uno de los pocos músicos abiertamente homosexuales de la época, ayudó a Elton John a aceptar su sexualidad después de que éste intentara suicidarse, pero el propio Baldry sufrió problemas mentales y estuvo internado durante dos años. Habló abiertamente de sus problemas y "salió del armario" en el álbum Baldry's Out (1979), y obtuvo un pequeño éxito en Estados Unidos con Don't Try to Lay No Boogie Woogie On The King. Más tarde se trasladó de Inglaterra a Vancouver (Canadá), donde publicó el álbum Right To Sing The Blues (1997), ganador del premio Juno, antes de morir en 2005 a los 67 años.