Desde la publicación de su primer EP Crankkongestion en 2002, el canadiense Frivolous se ha hecho un hueco a medida en la escena electrónica. Su atípica labor como compositor y juguetón experimental le ha llevado a instalarse de forma casi natural en el caldo berlinés BPM. Desde allí, su colorido minimal electro ha seducido a Europa, especialmente al sello suizo Cadenza, que publicó su tercer álbum en 2011.