Lene Marlin no es ni Dido, ni Natalie Imbruglia, ni Avril Lavigne, ni ésta, ni aquélla, y sin embargo su pop rock se encuentra en la encrucijada de diferentes caminos. Lene Marlin era todavía una artista joven, y su universo musical estaba aún en proceso de definición, tras haber sido tocada por la gracia del éxito "Where I'm Headed", que apareció en Playing My Game, publicado en 1999. Another Day, en 2003, supuso su regreso a un sonido pop más adulto pero, sobre todo, más banal. Lost in a Moment, en 2005, endureció un poco las cosas y Lene Marlin se acercó por fin a su verdadero modelo, Alanis Morissette, y tanto mejor. En 2013, el recopilatorio Here We Are - Historier Så Langt puso fin a la primera parte de la carrera de Lene Marlin.