Tcheka ocupa un lugar especial en la música caboverdiana, más cerca de las letras políticamente comprometidas de Mario Lucio que de las mornas de Cesaria Evora. También toca un estilo autóctono de su isla de Santiago, el batuque, un ritmo antaño reservado a las mujeres. Su primer álbum, Argui! en 2003, fue una decepción debido a los arreglos algo pesados que eclipsaban la calidad de las canciones. Nu Monda, de 2006, tampoco causó un gran impacto, pero Lonji , de 2007, fue otra historia. Producido por la brasileña Lenine, Lonji revela un estilo y un carisma únicos, así como un registro vocal excepcional. Dor deMar en 2011 es un álbum ecológicamente comprometido, un grito de alarma ante el maltrato infligido al mar y sus costas.