Alina Ibragimova, violinista de origen ruso afincada en el Reino Unido, se ha hecho un nombre con sus aclamadas grabaciones. Nacida en Polevskoy, en la antigua Unión Soviética, Alina Rinatovna Ibragimova aprendió a tocar el violín a los cinco años y estudió en Moscú y luego en Inglaterra, cuando su padre, el contrabajista Rinat Ibragimov, ocupó un puesto en la Orquesta Sinfónica de Londres. Continuó su formación en la Yehudi Menuhin School, donde su madre enseñaba violín, y después en la Guildhall School y el Royal College of Music. Premiada en varios concursos, ganó el organizado por la LSO y ha actuado con numerosas orquestas. En 2005 formó el Cuarteto Chiaroscuro, que toca instrumentos de época, y poco después empezó a grabar con su propio nombre. En 2009, inició una colaboración continua con el pianista Cédric Tiberghien, que dio como resultado una serie de conciertos de Beethoven en el Wigmore Hall de Londres y discos dedicados a Szymanowski, Ravel, Schubert, Mozart, Brahms y Mendelssohn, de los que grabó los dos conciertos para violín y orquesta dirigidos por Vladimir Jurowski en 2012. El director también dirigió los dos conciertos para violín de Shostakóvich, que obtuvieron un premio Gramophone en 2015. Como solista, la violinista ha producido los álbumes Bach: Sonatas & Partitas for Solo Violin (2009), Ysaÿe: The 6 Sonatas for Solo Violin (2015), Paganini: 24 Caprices (2021) y Telemann: Fantasias for Solo Violin (2024), que obtuvo un Diapason d'or.