A pesar de que en 2008 sólo llegó a la semifinal del programa The X Factor -que ganó Alexandra Burke-, Diana Vickers causó un gran impacto en el programa, lo que dio lugar a sus aclamadas actuaciones como cantante polifacética en el musical del West End londinense The Rise And Fall Of Little Voice y ganó un premio Theatre Goers Choice Award como Revelación del Año. Vickers también alcanzó el número 1 con su single de debut Once y su primer álbum Songs From The Tainted Tree en 2009. Creció en el pueblo de Huncoat, cerca de Accrington, y empezó a cantar a los 11 años, tomando clases y presentándose a concursos locales. En 2008 entró en The X Factor con 17 años, superando todas las fases de audición para ser tutelada por Cheryl Cole (que también estaba tutelando a Alexandra Burke). Favorita para ganar el concurso, Vickers fue expulsada inesperadamente en la semifinal. Sin embargo, se volcó en su primer álbum y, aunque su segundo sencillo, The Boy Who Murdered Love, de 2010, tuvo menos éxito que su predecesor, Vickers ya había demostrado su versatilidad y su atractivo como estrella.