John McCutcheon, el talentoso cantante folk multiinstrumentista de Wausau (Wisconsin), se considera tanto un narrador como un músico. McCutcheon conoció la música folk estadounidense durante un viaje a los Apalaches cuando era joven y conoció a algunos de los mayores exponentes de la música tradicional del país, como el minero Roscoe Holcomb, que tocaba el banjo, y el violinista Tommy Hunter, de Carolina del Norte. Esta temprana inmersión en la música folk tradicional estadounidense ayudó a desarrollar el estilo distintivo de McCutcheon, en el que cada canción transmite un mensaje o cuenta una historia.
En la década de 1980, McCutcheon fue padre y, descontento con la oferta de música infantil, decidió crear su propia música y grabarla. El resultado fue el álbum "Howjadoo", de 1983; en un principio iba a ser un disco único, pero su popularidad hizo que se pidieran más y se convenció al artista para que escribiera otros álbumes que tuvieron el mismo éxito.
Además de tocar la guitarra, el banjo, la cítara y el dulcémele de los Apalaches, McCutcheon es considerado un maestro del dulcémele de martillos, un instrumento que no suele asociarse con la música americana. Desde la década de 1990, la música de McCutcheon ha desarrollado un estilo más orientado al rock, en el género conocido como heartland rock, practicado por artistas como Steve Earle, Tom Petty y John Mellencamp. Con más de 30 álbumes en su haber, McCutcheon es un artista firmemente establecido dentro del campo de la música tradicional estadounidense.