En 2003, las frenéticas actuaciones en directo de los Hushpuppies de Perpiñán y Burdeos conquistaron París y al creador de Diamondtraxx, que quería incluir el rock en el repertorio de su sello independiente. Aunque han conservado el aspecto mod de su primer amor, son ante todo un quinteto goloso que no se toma demasiado en serio a sí mismo. Con un álbum en directo (2003) y dos de estudio (2005, 2007) en los que mezclan órgano, garage rock y electro, han conquistado Francia, sus países vecinos, así como Canadá y Japón.