Veterano colectivo de la escena del acid jazz de los noventa, Jaga Jazzist se ha mantenido fiel al sello Ninja Tune desde sus inicios. El conjunto noruego de geometría variable se ha convertido en un especialista en el arte de entretejer ambientes de trip-hop y nu-jazz, pionero en los álbumes A Livingroom Hush (2001) y The Stix (2003). Cinco años después de los colores post-rock de What We Must en 2005, Jaga Jazzist publicó el muy jazzy One-Armed Bandit.