En Tijuana (Baja California) dos mundos chocan más que se encuentran en una de las ciudades más peligrosas y violentas del planeta. Aquí nació en 2001 Nortec Collective, fruto del deseo de cuatro productores mexicanos de producir música original. Nortec Collective toma la música norteña o ranchera, típica del norte de México, y le aplica la imaginación de los efectos electro. Esta mezcla picante y enchillada irrumpió en escena con The Tijuana Sessions, Vol.1 en 2002. Nortec Collective adquirió entonces el hábito de multiplicarse, alternando álbumes protagonizados por dos miembros del grupo y reuniones de toda la familia. Tijuana Sound Machine, de 2008, y Bulevar, de 2011, están acreditados a Bostich + Fussible, mientras que Corridos Urbanos, de 2010, es obra de Clorofila. Sea como fuere, Nortec Collective han conseguido crear un estilo electro totalmente original.