Ruby Murray fue una gran estrella en la década de 1950, convirtiéndose en un nombre muy conocido gracias a su prolífica producción de singles de éxito. La joven de Belfast empezó como artista infantil, pero debido a las leyes que regulaban el empleo de niños en la industria del entretenimiento, tuvo que posponer su carrera profesional como cantante hasta alcanzar la edad apropiada. En 1954 fichó por Columbia Records y su primer sencillo, Heartbeat, alcanzó el número tres ese mismo año. Su continuación, "Softly, Softly", alcanzó el número uno a principios de 1955, y ese mismo año obtuvo otros seis éxitos entre los diez primeros. Increíblemente, llegó a tener cinco sencillos entre los 20 primeros en la misma semana, una hazaña inaudita en aquella época, y en 1955 tuvo al menos una canción entre las 20 primeras durante las 52 semanas que duraron las listas. Murray, cuya característica voz ligeramente ronca era el resultado de una operación de garganta en su infancia, llegó a presentar su propio programa de televisión. Su single "Goodbye Jimmy, Goodbye", publicado en 1959, fue su último éxito en las listas, alcanzando el número diez. Permaneció en el mundo de la música casi hasta su muerte por cáncer de hígado en 1996, a los 61 años.