El grupo sueco de heavy metal Mustasch -llamado así porque la mayoría de sus héroes musicales, como Tony Iomi, Lemmy y Freddie Mercury, llevaban vello facial- define el estereotipo de banda de rock trabajadora. Totalmente entregados y ferozmente comprometidos con los conciertos, la banda, al margen del llamado sonido Gotemburgo, se promocionó incansablemente mediante giras incesantes. En 2007, todo el trabajo duro empezó a dar sus frutos con el lanzamiento de su cuarto álbum, "Latest Version of the Truth", que alcanzó el número tres en las listas suecas de álbumes y valió al grupo un merecido Grammy sueco.
Los cinco álbumes siguientes de la banda entraron en el top ten, lo que subraya la popularidad del combo de heavy metal entre los fans nórdicos. Tras más de una década ganando adeptos, el gran éxito de Mustasch llegó con el single de 2011 "The Challenger", que arrasó en las listas escandinavas y supuso el reconocimiento internacional de la banda. Siguen manteniendo su exigente calendario de giras, actuando en conciertos y festivales por toda Europa, y su single más reciente, el autoproducido "Änglahund", ha recibido elogios generalizados de la crítica en la prensa especializada en heavy metal.