Criada en el seno de una familia de músicos, Mary Black se convirtió en una de las cantantes más populares de Irlanda, pasando de la canción folclórica a la aceptación general. Empezó a cantar canciones tradicionales a los ocho años y pronto actuó con sus hermanos Shay, Michael y Martin Black en la zona de Dublín, mientras que su hermana menor, Frances, también se convirtió en cantante. En 1975 se unió al grupo General Humbert, con el que grabó dos álbumes, antes de grabar su primer disco en solitario con el guitarrista y productor Declan Sinnott. Sin embargo, alcanzó el reconocimiento internacional con la gran banda tradicional De Danann, con la que cantó en el clásico álbum Anthem y con la que se asoció estrechamente a la emblemática Song For Ireland de Phil Colclough. Black abandonó De Danann en 1978 para centrarse en su carrera en solitario, que no tardó en orientarse hacia un pop más contemporáneo, y que culminó con su lanzamiento del álbum By The Time It Gets Dark. Le siguió No Frontiers, un álbum que alcanzó el número 1 en Irlanda y la convirtió en una gran atracción en Estados Unidos. A éste le siguió el igualmente exitoso The Holy Ground, mientras que Black también participó en uno de los álbumes irlandeses más vendidos de todos los tiempos, A Woman's Heart, con otras artistas irlandesas como Eleanor McEvoy, Sharon Shannon y su antigua compañera De Danann, Dolores Keane. Posteriormente hizo un dúo con Joan Baez, lo que la confirmó como una de las cantantes irlandesas de más éxito. Black se tomó un descanso durante la década de 2000, pero regresó en 2011 con el álbum Stories From The Steeples.