Como afroamericano nacido en San Francisco, Chris Hart no se ajusta a la imagen estereotipada de un artista de J-pop de éxito. Su insólito viaje hacia el pop japonés se remonta a sus primeros años de adolescencia, cuando, siendo un joven estudiante, se matriculó en clases de japonés en su escuela local. Tras un viaje de verano a Japón, se enamoró del país y su cultura, y acabó especializándose en música y japonés en la universidad.
A los 19 años, Hart actuó como vocalista de Nikita w/Metallic Beasts, una banda japonesa de rock visual-kei que le sirvió de plataforma para desarrollar sus habilidades como cantante en japonés.
A partir de 2007 Hart comenzó un proyecto en solitario llamado LYV, momento en el que su conversión a vocalista japonés a tiempo completo fue completa, con Hart escribiendo e interpretando casi exclusivamente en japonés.
En 2012, tras subir un vídeo a YouTube, llamó la atención de los productores del reality show japonés "Nodojiman the World", que presentaba a artistas no japoneses actuando en japonés. Tras su aparición en el programa, el siguiente sencillo de Hart vendió 300.000 copias y su carrera como artista de J-pop empezó a despegar. Con seis álbumes en su haber, Hart es ahora un artista con ventas millonarias y una importante base de fans japoneses.