Conocido sobre todo por ser la mitad de Everything But The Girl, Ben Watt también se ha forjado firmemente su propio camino como cantautor, DJ y productor en solitario. Hijo del músico de jazz de Glasgow Tommy Watt y de la escritora Romany Bain, nació y creció en Londres y dejó su impronta en 1981, cuando fue contratado por Cherry Red Records y publicó su primer álbum, North Marine Drive, de suave influencia jazzística. A continuación, se asoció con la cantante de Marine Girls Tracey Thorn -a quien conoció en la Universidad de Hull y con quien se casó en 2009- en una larga asociación de composición e interpretación como Everything But The Girl; un grupo un tanto peculiar que interpretaba canciones poco convencionales, que se hizo con un devoto público de culto y publicó nueve álbumes en 18 años. En ese tiempo también desarrolló carreras paralelas como DJ y remezclador, organizando su propio club y formando su propio sello de techno indie Buzzin' Fly, alentando las carreras de artistas más jóvenes y lanzando sus propias producciones de club, como Lone Cat y Pop A'Cap (con Estelle). En 1996 escribió su autobiografía Patient, en la que describía su batalla contra la rara enfermedad del síndrome de Churg-Strauss, que atacaba su sistema autoinmune y ponía en peligro su vida. Siguió en 2014 con un nuevo libro, Romany & Tom, en el que documenta su propio origen familiar y también comenzó a presentar su propio programa en BBC Radio 6. En 2014 también hizo su esperado regreso al estudio de grabación, publicando el álbum en solitario Hendra, en el que colaboró con Bernard Butler -con quien realizó una serie de actuaciones en directo- y contó con la aparición como invitado de Dave Gilmour, de Pink Floyd.