Cheikh Raymond es un símbolo en muchos sentidos. En primer lugar, musicalmente, como maestro del maalouf, un refinado estilo arábigo-andalusí, y en segundo lugar, como vínculo entre las diferentes comunidades que vivían en Argelia antes de la independencia. Asesinado el 22 de junio de 1961 por el FLN, su muerte fue el preludio del éxodo masivo de judíos argelinos a la Francia continental. Sus grabaciones, difíciles de encontrar, fueron reunidas por aficionados en Anthologie 1937 - 1961 en 2011. Este excepcional estuche permite medir el legado de este músico virtuoso y humanista.